domingo, 28 de mayo de 2017

En el país del olvido


Hay amores que arrasan con todo lo que vive en nosotros, amores que nos dejan exhaustos, incapaces de contener en nosotros mismos nada que no sea la más absoluta desolación, que tras su paso dejan nuestra alma, convertida en una inmensa llanura árida y vacía,  desde la que tenemos que seguir viviendo.

Y comenzamos el camino eligiendo un rumbo al azar, uno entre otros muchos, sin que sepamos siquiera a donde nos conduce. Una senda desértica y solitaria, en la que con cada paso nos destruimos y reconstruimos otra vez, empezamos a ser un yo nuevo y diferente sin dejar de ser el que fuimos.

Y recorrida la distancia del tiempo, sin romper esos diez centímetros de silencio que separan nuestros labios de los suyos, ni apartar la tristeza que separa nuestros ojos del recuerdo, que nos  ofrece callado ese trozo de pantalla luminiscente que, junto a su rostro, nos devuelve el reflejo de nuestro propio yo, alzamos una frontera de palabras no dichas en la que guarecernos, viviendo desde entonces refugiados en el exilio del nuevo país del olvido, en el que nos asentamos para poder hacer lo más valiente que nunca hicimos: continuar con nuestra vida, cuando queríamos morir.
Para escuchar: Un amor tan grande de Melendi.

Letra
Ella es así .
No tiene miedo de aceptar la verdad.
No piensa en cómo fue, ni en como será.
Porque ella ama la vida.

Es tan real.
No existe sombra que oscurezca su ser.
Ella ve cosas que yo no puedo ver.
Ella es la luz que me guía.

Ella sabe cómo quererme.
No tiene miedo de perderme.
Ella me dice que el amor es algo que nunca perderé.
Y que si intento verlo jamás lo encontraré.

Nos quedaron tantas cosas por hacer
que planeamos, el viaje a Nueva York,
o llegar a ser ancianos juntos.
Aún recuerdo los paseos por la calle 33,
tus miradas de deseo atravesándome la piel.
No hubo nunca en este mundo
ni jamás podrá existir
un amor tan grande.

Ella es así.
Me dice, ¡calla no estropees el silencio!
cuando me enfado y grito porque no entiendo,
como ella entiende la vida.

Ella sabe cómo quererme.
No tiene miedo de perderme.
Ella me dice que el amor es algo que nunca perderé.
Y que si intento verlo jamás lo encontraré.

Nos quedaron tantas cosas por hacer
que planeamos, el viaje a Nueva York,
o llegar a ser ancianos juntos.
Aún recuerdo los paseos por la calle 33,
tus miradas de deseo atravesándome la piel.
No hubo nunca en este mundo
ni jamás podrá existir
un amor tan grande.

Hoy se han cumplido dos años .
Ya he leído a Espinosa, Kant, Heráclito y Platón.
Y como me dijiste, ya comienzo a ser libre.
A sentir el amor.

Ya sé que nunca te fuiste.
Sé que el tiempo no existe.
Empiezo a ver lo que tú ves.

Siento que fui tan torpe,
que desapareciste,
para que te pudiera ver.

Ramón Melendi Espina (Oviedo, 21 de enero de 1979), conocido artísticamente como Melendi es un cantautor español que ha vendido más de 3.000.000 de discos a lo largo de su carrera. Sus especialidades en la música son el rock, el pop y antiguamente la rumba a la hora de componer sus letras. Melendi nació en el seno de una familia asturiana, hijo de Loli Espina y Gonzalo Melendi, y hermano de Sonia Melendi, con la que mantiene una estrecha relación.

https://www.melendioficial.com/

martes, 9 de mayo de 2017

Siete vidas de gato

 
Fotografía de Richard Avedon

En fechas recientes, Marwan, el poeta y trovador, mencionaba a Félix Grande, que decía sobre el amor y la pasión que:

"Seamos sus siervos y no sus contables, que dure un día o un año es lateral en el amor, porque el amor, como nosotros, a menudo viene para irse".

Y después de lo vivido estoy convencido de ello, y ahora sé, que hay días en los que alguien se incorpora inesperada y sigilosamente a tu vida sin haberlo visto llegar siquiera; y tú sabes, que es el comienzo de un nuevo capítulo de tu derrota, de una herida que vivirás después de amar... y de perder. Pero si tuviéramos que medir el valor de la vida de una persona, deberíamos preguntarnos cuánto ha amado, pues la existencia sólo se justifica desde el arrojo por vivirla desde el valor de haber amado, haber perdido y aun así, seguir apostando el corazón sobre la mesa en un gesto de desafío y de fe en el amor. Quizás por eso, algunas personas vivimos la pasión a expensas de nuestra alma, y como si creyéramos ser gatos, nos jugamos nuestras siete vidas en la pasión de un amor, en carne viva.
 Para escuchar: Una noche de verano de Andrés Suárez.

Letra

A las diez de la mañana exactamente, susurró "ponme otra copa", si no tienes te la inventas nos quedaban doce horas...qué sé yo...

A las diez de la mañana suficiente me dolía ya la aurora de mentirle, de acusarla por seguirme en aquél prohibido amor.
A las dos si no me falla la memoria, me arañó la espalda dijo -"no me duermo", se fumó lo que quedaba de mi pecho y me besó, como nadie me ha besado hasta ahora y el cantante queda preso en el recuerdo, en un tímido silencio se acomodan mi pasado y su después.

Recuerdo que me arrodillé, recuerdo el número del taxi que condujo hasta el infierno, su dormir sin buenos días cotidianos de una noche, sin permiso ni carné.

Recuerdo bien la cara de la gente que levantaba mi cuerpo, solamente el juramento que grabé bajo su ombligo, el caudal fuerte del río en la cama de un hotel.

Una noche así subí al cantinero, levantó la vista haciendo que veía, mi figura me sirvió, sin yo pedir, la copa rota. No sangró la boca como prometía el tunante que ella tanto mencionaba no me dio la gana de cerrar la herida y la esperé.

Y a las siete lunas más a la deriva, a mi lado, más al sur de aquel madero, una historia parecida a un marinero se escuchó. Y en la tierra prometida ya no hay oro y el gallego tierra adentro se retira y el lamento que recorre la bahía no volvió.

Recuerdo que olvidé su despedida, su silencio hasta mañana. Sus lunares ya no riman con los versos en la cama siendo toda la poesía, le servía de papel.

Recuerdo Benedetti en sus pupilas cuestionando mi pasado por pasar, pasó la vida una noche de verano.
No maldigo su mentira, solamente este querer...

Andrés Suárez (Ferrol, 1983) es hijo y nieto de cantantes, estudió piano en el conservatorio de su ciudad natal, continuó con la guitarra y a los 18 años se trasladó a Santiago de Compostela para estudiar Magisterio Musical mientras ingresaba en el coro universitario y tocaba cada noche en cualquier escenario posible, formando parte también de bandas de rock, pop, blues y folk. Cinco años después, viajó a Madrid con la idea de tocar en el Metro y abrirse un hueco en la escena de la canción de autor, actuando asiduamente en Libertad 8, emblemática sala donde conoció a Tontxu, que en 2007 coprodujo su segundo álbum Maneras de romper una ola (4.000 discos vendidos sin promoción ni apoyo discográfico). En 2010, Andrés Suárez lanzó el EP Piedras y charcos, grabado en formato acústico y que dio paso en 2011 a Cuando vuelva la marea.

Desde la grabación de su primer disco ("De ida", 2002), Andrés Suárez ha colaborado con Kepa Junquera; su canción Marinero aparece en los álbumes Cantautores Burgos 2006 y Jóvenes Creadores Elche 2006; ha sido coproductor en el álbum "En el nombre del padre" de Tontxu; ha grabado guitarras en Trapecista de Marwan; compartió escenario con Javier Ruibal, Miguel Bosé, Ana Belén y Víctor Manuel, Pedro Guerra, María del Mar Bonet, Luis Pastor, Tontxu, Luz, Javier Álvarez, Pablo Milanés… En 2010, el productor Carlos Narea contó con Andrés Suárez para participar en el Homenaje a Antonio Vega celebrado en el Palacio de los Deportes de Madrid junto a artistas como Enrique Morente, Miguel Ríos, Ketama, Manolo García, Quique González, Burning o Rosario.

Y lo mejor de Andrés Suárez, en estos momentos nuevamente en los teatros, es saber que lo mejor de su trabajo, está por venir.

http://andressuarez.es/

viernes, 5 de mayo de 2017

El material del que se hacen los sueños

Hoy se da una curiosa coincidencia, es viernes, y  tal día como hoy, Audrey Hepburn hubiera cumplido 88 años. Los viernes siempre son el momento más aguardado de nuestra vida cotidiana, pues son el preludio del fin de semana. Ese espacio en el que anhelamos hacer realidad nuestros sueños. Pero, ¿de qué material se hacen los sueños?

Siempre he creído que el mejor reflejo de nuestros sueños es esa primera escena de "Desayuno con diamantes", en la que, en el amanecer de un Nueva York totalmente insólito, brumoso y desierto…, se acerca un taxi del que sale una mujer vestida totalmente de negro, Holly Golightly, Audrey Hepburn, para, con lánguida elegancia, acercarse al escaparate de la joyería Tiffanys, mientras se toma un café y muerde delicadamente un pastel holandés… En su forma de mirar las joyas, tenemos resumido todos sus sueños y los hilos con los que se tejen.

Holly/Audrey, como muchos de nosotros, vive sin pasado, o quizás con demasiado, atractiva, mundana e inalcanzablemente próxima, vive el amanecer del domingo desterrada de todas partes, sin pertenecer a nada ni a nadie, llena las noches de sábado de fiestas absurdas, de amigos estrafalarios, decadentes y vacíos, que le hagan olvidar sus días vacíos y sus noches ensordecedoras. Holly/Audrey, se rodea de un aura de fragilidad tan delicado, que desde el deseo de protegerla tememos que en cualquier momento se quiebre. Pero ella, indiferente a nuestros miedos, continúa soñando con esa expresión de ángel sin destino,  mientras con la sutileza de sus largas manos sostiene un vulgar vaso de papel. Así, fija su mirada en el escaparate, a través del aroma del café, compone unos sueños que le harán olvidar su vida triste, risueña, hecha de pequeñas cosas, de pequeños destellos de felicidad. Ese material con el que se hacen nuestros sueños, el destello cegador de la ilusión, como cegadores son los destellos de los diamantes de Tiffanys, en el amanecer de un domingo.

Para escuchar: Moon River interpretada por Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes".

Letra

Moon river, wider than a mile
I'm crossin' you in style some day,
Old dream maker,
You heartbreaker ...
Wherever you're goin',
I'm goin' your way.

Two drifters, off to see the world
There's such a lot of world to see
We're after the same rainbow's end
Waitin' 'round the bend ...

My huckleberry friend,
Moon River, and me.


Traducción

Río de luna, más de una milla de ancho
te voy a cruzar nadando algún día,
Viejo creador de sueños,
destrozador de corazones ...
Adonde quiera que vayas,
yo sigo tu camino.

Dos vagabundos, para ver el mundo
hay tanto mundo para ver
Los dos buscamos el mismo final del arco iris
que nos aguarda a la vuelta de la esquina ...

Mi fiel amigo,
río de luna y yo.



Audrey y Breakfast at Tiffany's.

Breakfast at Tiffany's (Desayuno con diamantes en España y Muñequita de lujo o Desayuno en Tiffany's en Hispanoamérica) se estrenó en 1961 y más de 50 años después sigue causando admiración. La adaptación de la famosa novela de Truman Capote no estuvo exenta de polémica. Mientras escribía los relatos, Truman Capote tenía en mente a Marilyn Monroe y la actriz tenía la intención de participar en el proyecto sin embargo su profesor de teatro, Lee Strasberg, le dijo que interpretar a una "acompañante" no sería beneficioso para su imagen. Entonces la actriz rechazó el papel. Tras la decisión de que Audrey interpretase a Holly, el enfoque del personaje cambió. En primer lugar se refinó su profesión y dejó de hacerse referencia explícita a ningún tipo de encuentro sexual con los "amigos" de Holly. Además, la bisexualidad que tiene el personaje en la novela desapareció por completo. Tampoco se hizo ninguna referencia al aborto de Holly, ni a su afición por fumar marihuana. Por último en la novela, Holly es una adolescente de 19 años mientras que, al tener Audrey 31 años en el momento de rodar la película, se envejeció al personaje. La actriz fue además muy consciente de que no era del agrado de Truman Capote y a pesar de ser una de sus actuaciones más conocidas ella consideró que había sido elegida erróneamente.

Audrey luce el vestido negro de Givenchi hasta en cuatro ocasiones a lo largo de la película, cambiando solamente los accesorios para darle un aspecto diferente. El vestido creado para ella por Givenchi se convirtió en el segundo artículo de una película más caro. El traje fue subastado por 807.000 dólares el 4 de diciembre de 2006 en la subasta organizada por Christie's en Londres.

La prestigiosa joyería abrió por primera vez sus puertas en un domingo desde el siglo XIX para que se pudieran filmar las escenas de Holly y Paul en el interior de la tienda.

Aunque en la primera escena de la película, Holly parece encantada con su bollería, lo cierto es que Audrey Hepburn odiaba los pasteles daneses lo cual supuso que la escena fuera todo un reto para ella.

Además, la escena en la que Holly tiene que abandonar a Gato en la calle, con la lluvia, fue la escena más desagradable que tuvo que hacer, en palabras de Audrey hepburn que era una gran amante de los animales.

La canción.

La canción fue escrita por Henry Mancini específicamente para Audrey Hepburn y dado que ella no tenían ninguna formación musical, no se hicieron variaciones complejas. Aunque se han hecho miles de versiones de la canción, Henry siempre proclamó que la interpretada por Audrey era su favorita.

En una reunión de post-producción, tras el visionado de la película, un ejecutivo declaró que lo primero que debían hacer era eliminar "esa estúpida canción". Audrey Hepburn se levantó de la mesa y exclamó: "¡Por encima de mi cadáver!". La canción se mantuvo en el montaje final.

Finalmente ganó el Oscar a la mejor canción original, y desde entonces se convirtió en un clásico. Nos habla del deseo de libertad, de conocer mundo, de búsqueda de ese final del arco iris. Y ése espíritu aventurero se personifica en ese río a la luz de la luna que siempre viaja y siempre está.

Fuente: http://www.paramountchannel.es/noticias/curiosidades-de-desayuno-con-diamantes-3/06n2qs