domingo, 12 de agosto de 2018

Darle razones al mar


No supimos conjugar el verbo amar,
y nos quedamos en punto muerto,
componiendo versos
que pudieran darle razones al mar.

Volvieron a abrirse las heridas
empapadas en vinagre y sal,
al convertirnos en recuerdo,
al volver a la cárcel de la libertad.

Y el amor
volvió a doler,
como sólo duele el querer,
cuando se quiere de verdad.

Para escuchar: Pequeña historia de Marina de Andrés Suárez


Letra

Podría salir bien, podría con razón,
la misma que perdí al besarte la boca,
podría darte tanto, tanto ,que tal vez
te asuste mi querer y escriba nuestra historia.

Podría estar mejor, podrías devolver
callando esta canción, el beso robado
podrías justificarme la sonrisa con amor
hoy manda corazón, los versos de tus labios.

Me encanta tu nombre, a mí no tu ropa,
y en solo una frase, desmonta la poca
vergüenza que tengo, mirándote a solas
hacerte decir.

Aún guardo las cuerdas de aquella guitarra,
con la que cantamos desnudos Lucía,
no escribo una nota desde aquella playa
sin pensar en ti.

Bailabas sobre el mar, la Luna lenta y tú
mirándola de más y propones lo mismo,
el resto de mi vida, si tu quieres contesté
y el cielo más se abrió, mojándole el vestido.

Secándose en mi piel diría que lloró,
el Sol nos sorprendió bailando en la arena,
si cuentas nuestra historia vida mía, volveré
se fue sin un adiós, cumpliendo su promesa.

Juramos bañarnos en todos los mares
cantarnos bajito los discos a medias
restarnos la pena, contar los lunares
que quedan de ti

Dejar indeleble en mi espalda tu letra,
cumplir la promesa que hiciste en el cielo.
Marina te espero, pero no me pidas,
que viva sin ti.

sábado, 11 de agosto de 2018

Fuimos eternos


Antes de rendirnos,
durante el breve instante
en el que nos amamos,
en el que nos miramos,
fuimos eternos.

Y tú, desde tu alma ausente
desde la ceguera de tus labios,
desde el silencio de tus ojos,
desde el vacío de tu mirada,
no me encontraste nunca.

Para escuchar: Sólo puedo mirar atrás de Joe Dassin.

Letra

Ya sabes, que esta noche me siento tan solo y perdido cuando no estas, y esos recuerdos están llenos de ti, de tu primavera. Una playa nuestra donde fui arena para sostenerte, un mar nuestro donde fui la ola que te llevaba, esencia... pequeñas cosas y ahora este vacío sin poder mirar hacia el futuro, sólo sin ti.
Hacia atrás
solo puedo mirar atrás
y sentir que vuelvo a estar
aún vivo para el amor,
un amor,
que viene de un atardecer
y hace ver que aun puede ser...

Hoy estoy muy lejos de esos recuerdos. ¿Dónde estas? ¿Te acuerdas de mí o te habrás olvidado? tal vez piensas que fue una tontería conocerme, que aquella arena y aquel mar sólo fueron recuerdos. ¡Cierro los ojos y te imagino! esperaré un mes, un año, toda la vida, porque lo que siento no tiene tiempo, ¡se llama amor!
Hacia atrás 
solo puedo mirar atrás
y sentir que vuelvo a estar
aún vivo para el amor,
un amor,
que viene de un atardecer
y hace ver que aun puede ser...

La poesía es un destino


La poesía es un destino trágico. 
Cada verso es un recuerdo, un dolor, 
una ausencia hecha palabra 
quebrada en el corazón.

Y todo amor llegado o ido, 
se torna verso 
sin pedir permiso,
ni perdón.

Se queda pintado en nuestra alma, 
forma nuestro paisaje interior,
tiñe nuestros ocasos y amaneceres,
dando, al silencio, su voz.

Para escuchar: Poema de amor de Joan Manuel Serrat.

Letra

EL sol nos olvidó ayer sobre la arena,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor; tenía frío,
y allí, en la arena ,
entre los dos nació este poema,

este pobre poema de amor, para ti.

Mi fruto, mi flor,
mi historia de amor,
mis caricias. 

Mi humilde candil,
mi lluvia de abril,
mi avaricia. 

Mi trozo de pan,
mi viejo refrán,
mi poeta.
La fe que perdí,
mí camino
y mi carreta.

Mi dulce placer,
mi sueño de ayer,
mí equipaje.

Mi tibio Rincón,
mi mejor canción,
mi paisaje.

Mi manantial,
mi cañaveral,
mí riqueza. 

Mi leña, mi hogar,
mi techo, mi lar,
mi nobleza. 

Mi fuente, mi sed,
mi barco, mi red
y la arena. 

Donde te sentí,
donde te escribí
mi poema.

domingo, 5 de agosto de 2018

Hay cosas que llegan tarde


Hay cosas que escribo
en verso para poder decirlas.
Cosas que sólo digo,
cuando no hay nadie.

Hay cosas que mezclan
la letra y la melodía.
Cosas que forman mi vida
y no sabrá nadie.

Hay cosas que hice contigo,
y dejaron su eco en el aire.
cosas, como mis te quiero,
que sin ti, no valen.

Hay cosas nuestras 
que escribo, recordándote
Cosas que sólo yo sé.
Cosas que no sabe nadie.

Hay cosas que te llevaste.
Cosas que al acabar no dijimos.
Cosas que, cuando las decimos,
acaban llegando tarde.


Para escuchar: A veces quiero contarte 
de Edgar Oceransky, a dúo con Diego Ojeda.

Letra

A veces quiero contarte
que me despierto en las noches
para mirarte dormida
por esa paz que respiras .

A veces quiero que sepas
que mi tesoro es tu risa
que tu silencio en mi cama
es mi mejor compañía.

A veces quiero quedarme
una semana corrida
entre tus brazos
y atarme a tu cintura de niña.

A veces quiero cansarme
de juergas y despedidas,
los jueves en la mañana
y no perderme tus días.

A veces quiero sentarme
y mirarte en la cocina,
cantando y haciendo magia
mientras haces la comida.

A veces quiero cantarte
toda la noche a escondidas
y hacer que en tu vientre
crezcan mil niños con tu sonrisa .

domingo, 29 de julio de 2018

El amor muere a diario


He terminado viviendo
tu ausencia a tu lado.
Escribiendo poemas
que hablan de tus desprecios,
y de cómo me ignoras
cuando te hablo,
de lo que pienso,
de nuestro pasado.

Vives, encerrada
en una eterna pelea,
de la que ya estoy agotado.

Vuelves, a empezar cada día
siguiendo la inercia
que te empuja a mi lado,
dejando tu alma al cuidado
de un poeta cansado,
sin darte cuenta,
que ya dieron las doce,
y que el cuento se ha acabado.

Que tienes que dejar de pensar
en este juguete roto,
y guardarme en el cajón
de los trastos usados,
y convertir mi foto
en la de un fantasma
más, de tu pasado.


Coleccionarme en Facebook,
como la foto envejecida de un muerto
clavada en una lápida antigua,
al que, desde el olvido,

se le reza por su aniversario.

Y dejar que todo pierda sentido,
es así de triste y de sencillo,
a veces hay que comprender,
que el amor muere a diario.


Para escuchar: Polvo de mariposas de Vanesa Martín.

Letra

A veces me encuentro contigo
cuando no te espero.
Tras la sorpresa me toca pensarte.

Érase una vez este maldito cuento.

Aún sigo creyendo en el polvo de las mariposas,
no quiero unas alas que vengan ya rotas,
el mar siempre supo guardarme el secreto.

Él me pide su trozo de arena y después lo pervierte
Vaciando montañas para cuando llegue
Aquella que le hace bajar la marea.

Te sentí tan dentro, que a veces
presiento que estás a mi lado.
Me gusta contarte lo que me ha pasado,
hasta que descubro que he hablado sola.

Llegó para irse como quien viaja a la cola del viento.
Me hizo llorar al besarme muy lento.
No habrá una ciudad donde no me emocione.

No pude dejarte la puerta entreabierta esa tarde.
Hacerte pasar para nunca agarrarte.
Ya sabes que a ratos resulto una idiota.
Yo no…


lunes, 23 de julio de 2018

Sirenas

No recuerdo donde leí o escuché que uno siempre se enamora de la misma persona. Lo que sí sé, es que la idea no me pertenece, pero al pensar en las mujeres que han pasado por mi vida, me doy cuenta que, si bien a simple vista todas me parecían distintas, había algo que las unía, un rasgo, una característica que siempre me llamó la atención y que hizo que me enamorara de ellas. No podría precisar bien cuál es ese punto en común, ni mucho menos describirlo. Quizás sea porque el amor es menos lúcido que otras pasiones, y es justamente esa ceguera, que lo acerca al arrebato y la desmesura, a un cierto estado de locura, en el que uno se deja ir, o deja de querer ver, la que hace que nos lancemos sin pensar, desbordados, hacia el vacío o el mar, que a veces son la misma cosa y tanto da. Y es en esta inmensidad solitaria en la que perece el moderno nauta del amor, ahogado por la llamada del propio sentimiento hacia su perdición, como dice la Odisea que hacían las sirenas con Ulises, para hacer sucumbir a éste con su embriagador canto, arrastrándolo a la oscura y seductora profundidad, de un amor... imposible.

Para escuchar:   Renglones torcidos de Marwan.

Letra

Tu nombre es una herida que supura en mi memoria
Tu risa es una bomba que no se desactivar
Hablar de amor contigo es encerrarse en una noria.

Querernos es subir a un tren que nunca va a arrancar.
Tenías el cordón yo solo era la peonza
Así entendí que nadie sale intacto del amor
Cansado de que no pusieras nombre a nuestra historia
Me fui a ninguna parte a terminar esta canción
Y hoy ya no escribo la vida en renglones torcidos
Prefiero quedarme conmigo
Prefiero un punto y aparte a que vuelvan a darme puntos suspensivos
Mejor olvidarse del ruido, cada uno en su propio camino
Habrá que apuntar en la agenda los sueños pendientes que nunca cumplimos.

Amor es solo un juego donde solamente acierta
Quien abre el corazón para que dos puedan entrar
No hay nada más terrible que una puerta entreabierta
Que nunca abre del todo ni se atreve a cerrar
Me fui porque quererte era un deporte peligroso
Se parecía demasiado a la soledad
No sé si acerté pero sí sé que poco a poco
M vida empieza a parecerse a la felicidad
Y hoy ya no escribo la vida en renglones torcidos
Prefiero quedarme conmigo
Prefiero un punto y aparte a que vuelvan a darme puntos suspensivos
Mejor olvidarse del ruido, cada uno en su propio camino
Habrá que apuntar en la agenda los sueños pendientes

Me fui porque el amor era un manual sin instrucciones
Y tú y yo dos piezas imposibles de encajar
Me fui a refugiarme entre mi pena y mis canciones
Me fui porque en tu cama no podíamos soñar
Y ya no escribo, y ya no escribo.

Y ya no escribo la vida en renglones torcidos
Prefiero quedarme conmigo
Prefiero un punto y aparte a que vuelvan a darme puntos suspensivos
Mejor olvidarse del ruido, cada uno en su propio camino
Habrá que apuntar en la agenda los sueños pendientes que nunca cumplimos
"Que nunca cumplimos"

sábado, 14 de julio de 2018

Nos faltaron



Nos faltaron mil vidas
repetidas, y a la vez nuevas,
preñadas de la magia de tu risa,
sembrando primaveras.

Nos faltaron días a solas,
y mirarnos ensimismados
cogidas nuestras manos,
arrullados por las olas.

Nos faltaron esos momentos,
especiales, sólo nuestros,
y el espacio que, en la cama, 
nos robaba el universo.

Nos faltaron los besos,
Nos sobraron los reproches, 
liberar nuestros deseos,
y entregarnos cada noche.

Nos faltaron los viajes,
los aeropuertos, las esperas,
no mentir las caricias
y sentirlas verdaderas.

Nos faltaron tantas cosas...
las canciones, los amigos,

los recuerdos, algunos libros,
las fotos... y una vida a solas.



Para escuchar: La recuerdo así de Edgar Oceransky

Letra

La recuerdo así.
Como luz de día que deslumbra en el umbral,
como casa de muñecas, todo en su lugar,
con todo dispuesto para empezar a jugar,
tenía tantas ganas para empezar a jugar.

La recuerdo así.
Como la promesa que le hice y no cumplí.
"No importa esté el mundo en contra, me tienes a mí".
Pero cuando le hice falta, ya no estaba allí,
Le hice tanta falta y ya no me encontraba allí.

La recuerdo así.
Me dijo: "no digas nada, calla", y no la oí.
Sólo quería un beso dulce antes de partir.
No quería que la mirara llorar este fin.
No quería que la mirara llorar, nuestro fin.

La recuerdo así.
Con el nudo en la garganta y ganas de mentir.
Y decirme: "todo va a estar bien, si tu no estás aquí.
No soy la primera y no eres el último así,
No soy la primera y no eres el último así
".

martes, 10 de julio de 2018

Llorando una pena para dentro


Soy gente del Sur, 
de donde se viven 
con guitarras los duelos. 
Expresamos la vida en un quejío 
que nos sale del alma, 
para echar a los vientos los llantos, 
para olvidar los amores muertos. 

Así sentimos y somos: 
españoles sureños, 
sin remedio ni querer tenerlo. 
Cantores a la muerte y a la vida, 
y a una pena honda, 
que lloramos para dentro.

Para escuchar: Si a veces hablo de ti 
interpretado por María Cortés (cuando aún era camarera). 

Letra 

Si a veces hablo de ti 
no pienses que aún te quiero 
es sólo porque recuerdo 
lo que contigo sufrí. 

Si a veces hablo de ti 
o ves que brillan mis ojos 
no creas que están llorosos 
es que mi risa es así. 

Que cuando lloro por ti 
ni las estrellas lo saben 
yo lloro cuando no hay nadie 
que te lo pueda decir. 

Que cuando yo pienso en ti 
lo hago tan para adentro 
que ni mi piel sabe cierto 
que muero pensando en ti. 

Que no, que no, que no, que no, 
que nunca podrás saber 
si todavía te quiero 
o te dejé de querer. 

Que no, que no, que no, que no, 
que nunca podrás saber 
si todavía te quiero 
o te dejé de querer, 
que cuando lloro por ti 
lo hago siempre en silencio.

domingo, 1 de julio de 2018

¿El amor correcto?: la leyenda del hilo escarlata.


¿El amor correcto?
¿No es una decisión?
Saber elegir el momento adecuado:
¿No es el principio del amor?

Soñar su cobriza piel en mi piel
dibujando en su espalda
luces de navidad,
y hacer en agosto año nuevo,
sólo con querer.

¿No es intuición?

Detener el tiempo
sabiendo que, esta vez,
no hay por qué perder.
Que el futuro,
no es cosa de tres,
¿No es una emoción?

Amarse,
fuera del espacio y del tiempo,
respirar, con los ojos cerrados,
el aire que nos rodea,
dejando que en él flote
el aroma del amor.
¿Es azar o elección?

Mudarse a la vida de otro
siguiendo el hilo rojo,
que une nuestro corazón
a su corazón,
con la melodía de la ilusión:
¿No es la única razón?

Sentir el roce de su alma
borrar los inviernos
que la pena dejó,
sentir cómo el silencio
nos congela las alas,
para no saltar más al vacío
que nos separó.
¿Es certeza o indecisión?

Y tú y yo,
dos pájaros desconocidos,
que viven en vuelo de rotación,
volviendo al punto de retorno
dónde todo comenzó.
Porque sabemos que,
no hay dudas
que el amor correcto, llegó.

Cuando se descubrió que el corazón está conectado al dedo meñique por la arteria ulnar, en algunos países, muchas personas comenzaron a enlazar sus meñiques para prometerse algo importante. Pero ya desde mucho antes en Extremo Oriente, una leyenda que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes, cuenta que un anciano que vive en la Luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la Tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan. 

Y así, hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, que tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino, y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: “Aquí termina tu hilo”, pero al escuchar esto, el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja. Empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña hija en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente. Luego ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor fuera que desposara a la hija de un general muy poderoso. El emperador aceptó esta decisión y comenzaron todos los preparativos para esperar a quien sería después la elegida como esposa del gran emperador. Llegó el día de la boda, pero sobre todo había llegado el momento de ver por primera vez la cara de su esposa. Ella entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente su rostro. Al levantarle el velo, vio por primera vez que este hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. Era la cicatriz que él mismo había provocado al rechazar su propio destino años antes. Un destino que la bruja lo había puesto frente a sí y que decidió descreer.

La enseñanza de la leyenda del hilo rojo según la tradición japonesa tiene que ver con la comprensión del destino y el papel preponderante que juega el amor en este hilo. Muestra claramente cómo los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos. Cuando dos personas están destinadas a encontrarse, en algún momento, lo harán, sin importar las circunstancias y a pesar de las muchas trampas que el destino les ponga, al final se reencontrarán. Un día, sin esperarlo, el milagro ocurrirá. Porque el hilo rojo es irrompible y todo lo puede. Se puede anudar una y mil veces, pero al final tendrá la fuerza suficiente para deshacer los nudos y entonces la vida volverá a cobrar sentido. No importa que el hilo parezca estar lleno de nudos imposibles. La vida puede ser muy larga o muy corta, pero el amor y el destino siempre encuentran la senda para hacernos sonreír en algún momento, por difícil que esto parezca. 

¿Qué te falta? ¿El hilo? Aquí lo tienes…

Para escuchar: Hilo escarlata de Edgar Oceransky.


Letra

Quién entrelaza las piezas del juego
con el hilo escarlata del corazón.
Por qué entrecruzan historias
que luego solo encuentran
caminos hacia el dolor.


Cuando es instinto
cuanto decisión
cuanto azar o intuición.
Sólo se que el destino y tus ojos divinos
me enseñaron la más triste y bella lección.


Que soltar no significa decir adiós
que si alguien te besa el corazón
siempre te habitará
los labios se alejan,
pero el beso no tiene final.


En el tejido de causas y afectos
hay misterios
que escapan a la razón.
No hay carretera sin intersección
no hay vida si no hay decisión.
Nunca el destino es el fin del camino,
pero obliga a tomar siempre una elección.


Y soltar no significa decir adiós.
Que si alguien te besa el corazón
siempre te habitará.
Los labios se alejan,
pero el beso no tiene final.


Es un instante la eternidad
como un sueño
que incendia la eternidad
aunque al despertar
los labios se alejan,
pero el beso no tiene final.

sábado, 16 de junio de 2018

Algo en mí se murió sin ella



Paseaba a su lado,
en el final de la primavera.
Aquella tarde todo parecía extraño,
no era yo, ya no era ella.
Caminaba junto a mí una sombra del ayer,
Ignorando el hoy, vulnerable,
arrastrado por el viento,
dibujando un corazón de papel.

Y sentí vértigo para construir un mañana.
que se anunciaba demasiado pesado, 
que nacía con plomo en las alas,
que mataba las palabras,
que dejó el paso del ayer,
cuando iba buscando el mañana.
Ese, al que siempre espero,
viviendo el hoy, por si nunca llega.

Y cuando llegó el mañana,
me encontró sin ella.
No acabó el amor con nosotros, no,
aunque en cierta manera,
a punto estuvo de costarnos la vida,
y, quién sabe, si aquella primavera, 
la perdimos juntos,
o sólo yo, la perdí con ella.

Y cuando inicié el camino
que me alejaba de ella,
lo hice amándola,
tal vez, como nunca antes lo hiciera.
Mi vida y mi alma
habían echado raíces en la suya,
haciendo de su piel mi tierra,
de sus besos mi agua,
mi alimento para vivir,
el impulso que empujaba
a correr mi sangre por las venas.

Por eso, cuando me fui,
yo era suyo,
como parte de mí ella era.
Y si bien de amor ya nadie muere,
algo en mí murió sin ella.

Para escuchar: De amor ya no se muere de Gianni Bella.

LETRA

Si acaso nuestro amor
de nuevo fracasara,
tú sabes que seria lo peor
que nos pasara.
Lo que hubo entre los dos
no se hizo en un momento,
a ti no te compré
por eso no te vendo.

Tú tristemente tú
me dijiste cuando me alejé
que de amor ya no se muere
mas muriendo me marché.
Pero estoy aquí
tras un año he comprendido
que si de amor ya no se muere,
yo sin ti no viviré.

Abrázame también
no importa que nos vean
si sabes que me hace tanto bien
quizás comprendas
que se han de aprovechar
todos los minutos
después nos faltarán
si no vivimos juntos.
Tú que me ocultas tú
si otro amor tuvieras dilo aquí
como cuesta confesarlo,
pues te veo sonreir.

No podrás mentir
tú tenías la razón quizás
si de amor ya no se muere
algo en mi se morirá.
Si me dejas tu
nuestra historia tiene mal final
si de amor ya no se muere
algo en mi se morirá...
de amor ya no se muere.