sábado, 16 de junio de 2018

Algo en mí se murió sin ella



Paseaba a su lado
en el final de la primavera.
Aquella tarde todo parecía extraño,
no era yo, ya no era ella.
Caminaba junto a mí 
una sombra del ayer,
ignorando el hoy, vulnerable,
dibujando el futuro,
 en un corazón de papel.

Y sentí vértigo para construir un mañana,
que se anunciaba demasiado pesado, 
que nacía con plomo en las alas,
que mataba las palabras
que dejó el paso del ayer,
cuando iba buscando un mañana.
Ese, al que siempre espero,
viviendo el hoy, por si nunca llega.

Y cuando llegó
me encontró sin ella.
No acabó el amor con nosotros, no,
aunque en cierta manera,
a punto estuvo de costarnos la vida,
y, quién sabe, si aquella primavera 
la perdimos juntos,
o la perdí sólo yo
al verla tan bella.

Y cuando inicié el camino
que me alejaba de ella,
lo hice amándola,
tal vez, como nunca antes lo hiciera.
Mi vida y mi alma
habían echado raíces en la suya,
haciendo de su piel mi tierra,
de sus besos mi agua,
mi alimento para vivir,
el impulso que empujaba
a correr mi sangre por las venas.

Por eso, cuando me fui,
yo era suyo
como parte de mí ella era.
Y si bien de amor ya nadie muere,
algo en mí murió sin ella.

Para escuchar: También esta es vida de Roberto Scozzi

Letra

También esta es vida y me alegra verlo.
Después de regresar a casa,
esperando siempre que mañana sea mejor,
y la chica de tu corazón:
¿Dónde se ha ido?

También esta es vida y que confusión.
Perdiste un día y tienes que empezar
una y otra vez.

Vacías son las horas, las más largas de un día.
Entregando fuerza en tus manos
Aunque sí estamos muy mal
tú y yo.

Y ahora, ahora que tú estás muy lejos,
ahora que no está ninguno,
ahora que te pienso como nunca antes pasó.

También esta es vida, cuando lloro dentro.
Un dolor fuerte al pecho
explota mi corazón de amor por ti.
Ahora que termina.
¡También esta es vida!

También esta es vida, como el amor es guerra.
Cuando se cae el alma en tierra,
es tan fácil morirse de amor.
Con una flecha en el corazón,
profunda herida de curar.
Y aquellas noches de pensamiento
oscuro y mucho que estudiar,
el silencio es tu amigo mejor
en esta vida de mi sueño.
¿Tu qué quieres?

Y ahora, ahora que tú estás muy lejos,
ahora que no está ninguno,
ahora que te pienso como nunca antes pasó.

También esta es vida, cuando lloro dentro.
Un dolor fuerte al pecho
explota mi corazón de amor por ti.
Ahora que termina.
¡También esta es vida!

domingo, 3 de junio de 2018

Tormenta y mezcal


Llueve intensamente.
Con rabia, con furia,
como la última venganza
de una primavera que termina,
y lo hace sin querer,
sin resignarse a morir,
aferrándose a la vida
frente al paso del tiempo
que la empuja al vacío.

Las gotas de agua
se deslizan sobre mí,
queriendo limpiar
el sabor del amor
que dejaste, por descuido,
en mi piel.

Arrastrando con ellas
camino de la inmensidad 
del mar, del olvido,
un amor nacido en primavera,
y, como ella,
con el verano perdido.

Me refugio en un bar,
luchando por lo prohibido,
acariciando mi dolor,
atesorando mi amor roto, 
solitario y vencido.

Pido un mezcal.
Me niego a dejar ir nuestro amor,
lo escondo de la tormenta
y de la lluvia...
lo guardo conmigo.

Y así, sin dejar de amarte,
entre la tormenta y el mezcal,
lloro tu olvido.

Para escuchar: Tormenta y Mezcal de Rebeca Jiménez.
Letra

Tormenta y mezcal.
¿Qué te habías creído?
Siempre es igual,
siempre en el filo.

Tú pretendías más
de lo prohibido,
y la tierra tembló
fue definitivo.

No lo niegues más.
No lo frenes más.
Todo puede pasar.
Voy a aguantar la tensión
hasta que tú me pidas.
Voy a cantar para ti,
ya lo ves,
estoy rendida.
Un trago más y ya sé,
cómo termina.

Tormenta y mezcal.
¿Qué te habías creído?
Siempre es igual,
siempre en el filo.

Otra noche más,
de marca de agua.
Rezare porque estés
aquí a mi lado.

No lo niegues más.
No lo frenes más.
Todo puede pasar.
Voy a aguantar la tensión
hasta que tú me pidas.
Voy a cantar para ti,
ya lo ves,
estoy rendida.
Un trago más y ya sé,
cómo termina.

El viento del norte
me lleva esta noche contigo.
No quiero irme sola otra vez,
no quiero irme sola otra vez,
no quiero irme sola otra vez,
rema conmigo.

Tormenta y mezcal...

miércoles, 23 de mayo de 2018

Amores asesinos


Nos conocimos
en tiempos de amores asesinos.
Cruzamos nuestros pasos,
torcimos nuestros destinos,
y sin querer querernos,
nos quisimos.

Nuestros cuerpos se entregaron
a los juegos prohibidos,
desanudaron las pasiones,
pronunciaron nuestros labios
todos los sinónimos,
de la palabra olvido.

Antes de irte
llevándote contigo
mi corazón furtivo,
dejaste sobre la cama,
esparcidas, las pavesas
de nuestro destino.

Mi corazón, vencido,
se congeló, se precipitó
en el oscuro volcán del vacío,
y peor que el olvido,
fue aguantarme las ganas,
de marcharme... contigo.

Para escuchar: De haberlo sabido de Quique González acompañado por Rebeca Jiménez.

Letra

De haberlo sabido,
no hubiera dado todo en un principio,
no hubiera sido la noche en tu espalda
ni congelándote de frío.

De haberlo sabido,
me hubiera ido sin decirte nada,
no hubiera sido tan duro contigo,
no habría corazón en la garganta.

Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez.
Peor que el olvido
fue volverte a ver, volverte a ver.

Me sobran motivos,
pero me faltas tú sobre la cama.
Y ahora que las calles están llenas de bandidos
cuando necesito de tu madrugada.

Cuando ya te has ido,
cuando me parte en dos el alma,
no hubiera dudado en quedarme contigo
de haber sabido cómo yo te amaba.

Peor que el olvido
fue frenar las ganas de verte otra vez.
Peor que el olvido
fue volverte a ver, volverte a ver.

viernes, 18 de mayo de 2018

El amor es un sueño... que se va.


Era una noche de primavera la noche en la que la conocí. Cuando la vida ya no permitía amores burocráticos, de esos para cumplir, con horario de ocho a tres, pausa para el café y fiestas de guardar. La amé intensamente, como se hace cuando se quiere sin querer. Sí, la ame a mi pesar, y quizás por eso me pesó tenerla que perder, ver como se alejaba, lentamente, con cierto aire indiferente, de quién sabe que no va a volver.

Pero antes de irse, en aquel rectángulo en el que nuestras pieles se enfrentaron, se desafiaron sin querer, la observé dormida, sabiendo que la iba a perder. Y tomando el teléfono, en WhatsApp escribí estos versos, para que, cuando ya no estuviera, los leyera recordando el ayer.

Acabas de dormirte
tendida a mi lado,
y observo hipnotizado
el ritmo  de tu corazón 
y mis miradas, acompasados.
Ahora, que te sé perdida en el sueño,
quiero prometer que, cada mañana,
le daré viento a tus alas,
y se detendrá mi pulso
si me falta tu voz.

Vivir, para mí,
será navegar en el mar de tu vida,
olvidando a tu lado 
el temporal cotidiano
de las viejas rutinas,
vencido por el deseo,
que traza el rumbo de mis besos
en el mapa de tu piel,
buscando el puerto seguro
de tus labios
en los que beber.
No olvides nunca que,
con cada caricia de mis manos,
las huellas de mis dedos
en tu cuerpo han dejado,
el rastro indeleble en tu vida,
de mi ser.


Que, desde hoy,
en ti comienzan y terminan
todos los caminos,
los viajes de vuelta
y las paradas de descanso en el camino;

Porque tú resumes todos mis destinos,
los viajes de trabajo,
los fríos aeropuertos,
las estaciones de paso,
los días grises,
los jubilados despistados,
los adolescentes enamorados,
las vacaciones de verano,

los martinis on the rocks.
Los amores que no fueron,
los que fueron y se fueron,
frustrados, incapaces, indolentes,
incoherentes, insuficientes

para hacer sentir amor.

No puedo jurarte amor eterno,
quizás por no serlo yo,
pero sí puedo decirte 
sin dudas y sin miedos
que, si me amas,
antes de que se acaben los abriles
en los que mi amor te acompañe,

me acabaré yo.
Duerme princesa,
que yo velo tu sueño,
sueña que te aman,
sin temor, 
que estando a tu lado
los sueños no se acaban;
y si, por soñar, sueñas despierta,
soñaremos juntos el dulce sueño
que da sentido a la vida.

Ese sueño que,
alcanzar todos sueñan:
el sueño del amor.

Voy a sentir como respiras
avaro de tus minutos, 
de tus besos.
Dejaré mi mano 
apoyada en tu espalda,
delicadamente, 
con cuidado de no despertarte, 
y reposando mi cabeza 
junto a tu cabello
en la almohada,
dejaré que me venza la vida…
dormido junto a ti, 
soñando este sueño de amor.


Para escuchar: Amor eres como un día de Charles Aznavour.

Letra

Amor, eres como un día,
Que se va, que se va…
Amor, eres como un día,
Con el sol en la frente,
Con la Luna en los ojos
Y la lluvia en el alma.

Amor, eres como un día,
Que se va, que se va…
Amor, eres como un día,
Tú siembras la añoranza
Y en tu dulce labranza,
Tu sueño es esperanza.

Amor, eres como un día
Y te vas mi amor…

Amor, eres como un día,
Que se va, que se va…
Amor eres como un día,
Que nace muy de prisa,
Que pasa con la brisa
Y muere sin sonrisa.

Amor, eres como un día,
Que se va, que se va…
Amor, eres como un día
Que se mira en un rostro,
Que no es ni aquél ni otro,
Sino el mirar de otro.

Amor. eres como un día
Y te vas mi amor…

martes, 15 de mayo de 2018

Y aunque no quieras...


Y aunque no quieras,
y aunque ya no estés,
y aunque estés con otro,
y aunque ya estés bien,
y aunque el tiempo pase,
y aunque te mientas,
y aunque sientas
que me has olvidado,
sin quererlo,
me recordarás también.


Y la distancia me hará
cada vez mejor,
y la vida, tal vez, te enseñe
lo que no quisiste aprender,
y te darás cuenta del error
que fue dejarme perder.

Y entonces,
será mi recuerdo
como un dolor sordo,
pequeño,
intermitente,
eterno.

Y sabrás quién fui,
y cuánto te amé,
y cuánto,
a tu pesar,
me amaste una vez.

Y entenderás
cuánto perdiste
y cuánto perdí 
al dejarnos ir
sin un adiós,
sin el coro del llanto
que nos hiciera creer,
que nos dolía el roce
de nuestras almas,
aunque sólo fuera,
por esta vez.

Y al escuchar una canción
volverás siempre a la noche,
en la que me tuviste
antes
de echarlo a perder.


Sólo te deseo una cosa:
que lo tengas todo
y no me puedas olvidar.
Que cada nuevo amor
necesites compararlo al mío,
que jamás v
uelvas a dormir
mientras te cantan al oído,
y que siempre tengas
lo que tenías al conocerme.
Nada más.


Para escuchar: Acuérdate de mí Rebeca Jiménez.

Letra 

Qué grave crimen fue dejarte ir...
Pago mi condena... porque te perdí.
Yo que fui tu vida y tú mi amor...
no me di cuenta ... y apagué el motor.

El reloj se paró entre nuestras manos,
yo juré no volver a hacerte daño.

Escucho, mi amor, de lejos tu corazón...
intento llegar pero ya no hay nadie allí.
Es esta ciudad que me recuerda tanto a ti...
y es este dolor que anda suelto y corre tras de mí.

La suerte fue caprichosa y sin piedad
donde ya no estabas... y cedió su lugar.
Nos apartó una fuerza desigual...
y un destino extraño entrando a matar.

Me acostumbré a dormir al otro lado...
y a no ocupar el espacio que has dejado.

Y qué saben los demás
si a mí me cuesta encajar
que el golpe llegó frontal...
y nos partió por la mitad.

Tendré que pagar...
el precio que hay que pagar.
La lluvia que no llegó a caer... vendrá...
para mojarte la piel,
para calmar tu dolor,
para decirte, mi amor, que no. ¡Que no!

Para mojarte la piel,
para calmar tu dolor,
para decirte, mi amor, que no llegó... el final.

Acuérdate cuando te hablen de mí ...

viernes, 4 de mayo de 2018

Escribir, en un verso, el porvenir



Ven a cambiar el mundo -le dije-.
Sólo por hoy,

sólo por esta noche,
encapsulemos el tiempo
y guardemos el momento
para cuando nos falte la voz,
para cuando nada nos reste,
para cuando nos falte el amor.

Sólo por un instante
dejémonos mecer por el tango arrullador,
que resuena en las calles empedradas
de la vieja ciudad lejana,
rodeados de estudiantes,
y que la luna nos sorprenda al mediodía
en el jardín de Calisto y Melibea
diciendo palabras de amor.

Y vimos pasar entera la vida
sorprendidos de nuestro arrojo,
y entre la felicidad y el miedo,
construimos paseos por las rías
tras los que volver, ya jubilados,
a nuestra casa frente al mar.
Pero sabíamos que las cosas pasan,
y nunca son igual a cómo las soñamos.

Ahora, me han contado
que estás mejor sin mí,
que sólo queda el trabajo de olvidar,
y que es menos duro para ti
que el camino de aquel sueño
de la casa junto al mar.
Que aún nos resta un futuro en blanco,
y por escribir, en un verso, el porvenir.

Para escuchar: Vuelve de Andrés Suárez. Una canción que mezcla dos experiencias destructivas: la droga y el desamor.


Letra

Vuelve que te estoy confundiendo con las flores
Que adornan los defectos de las casas
Donde aún me hablo de ti.

Vuelve y vuélvete a reír mientras bailamos
Y riégame el jardín que ya no llueve,
Mañana hay una fiesta y me ha invitado
El ron a hacerme daño

Al hablarle a otras mujeres
Del cielo de tus labios.

Ahora que vivo solo me crecen tus enanos,
Me dan miedo las noches,
Te quiero pero es raro,
Te conozco de siempre y llegaste hace un rato.

Nieve, te cambio por tu ausencia en los lavabos,
Me cuido menos, debería dejarlo...
Como tú me dejaste.

Puedes quedarte con la playa y los abrazos.
Te lo llevaste todo, yo hago barcos y miro a la ventana.
Puede ser que vuelvas otra vez y hagamos Navidad
Y te roce la piel una estrella fugaz.
Ayer te pude ver.
Creo que eras más feliz.
Me dio por recordar...

Una puesta de sol en Galicia,
El flamenco y tu ropa en el coche,
La cadera sudando sin prisa,
Otra estrella fugada en la noche.
Cuídate, nos debemos la vida.
Vuelve pronto y se fue con las flores.

Vuelve que hay un niño en cada playa,
En cada raya que lleva tu nombre y no se esconde,
Ni se apaga este dolor,
Vuelve y tráete el cuerpo que enseñabas
Cuando me jurabas días, me decías "Vida,
Es el futuro de los dos"
Vuelve con el sol de la luna llena,
Vuelve, vuelve, vuelve, vuelve...

Vuelve, que te estoy confundiendo entre la noche...
Que te estoy confundiendo entre la noche,
Yo... que te estoy confundiendo entre la noche.

domingo, 22 de abril de 2018

¿Cuánto?


¿Cuánto tiempo quieres que te quiera?
¿Te bastan unas horas? ¿Un día?
¿Una semana? ¿Un mes tal vez?

¿Cuánto tiempo se necesita,
para sentir todo lo que se puede sentir? 
¿Antes de no sentir nada?
¿Antes de perder?

¿Cuántos metros de amor se caminan
antes de terminar…
en una guerra irremisiblemente perdida?
¿Antes de que el amor, empiece a doler?

Para escuchar: Lo siento de Beret interpretado por Lou Conargo.

Letra

Tú siempre decías que nunca te irías,
sino que iría bien.
No luchar por lo que quieres,
sólo tiene un nombre,
y se llama perder.
Si te hice daño no fue sin quererte,
sino sin querer.
Dime sólo qué prefieres,
si tienes la opción de tener o temer.

Tú solo piensas en cómo se acaba,
yo solo pienso en cómo acabaré.
Un día me dices "me faltan las ganas"
otro lo pienso y nunca te gané.
Yo que hice todo porque te quedaras,
ahora lo pienso y ¿con qué me quedé?
Tiempo perdido, quizás lo he ganado,
de echarte de menos a decir te eché.

Lo siento, por hacerte perder el tiempo,
por pensar que hacer otro intento
por tenerte, lucharte, sentirte te hará feliz.
Reviento, porque a veces ni yo me entiendo.
¿Cómo voy a entender lo nuestro?
Si nunca te entendí ni a ti.

Yo sé que no importarme el pasado,
que antes me mataba, sólo es crecer.
Que nunca hemos sido dos,
ya que, contando al miedo, sí éramos tres.
Porque somos tan iguales
que si tú te vas yo me voy también.
El fallo es tener un problema y nunca aprender.

Si vas a quedarte que sea conmigo.
Si vas a correr que sea por el filo.
Sé que el futuro no estaba delante,
ahora sí me doy cuenta que está contigo.
Ya gané al tiempo y no está perdido
Yo nunca recuerdo, pero no olvido.
Existen más cartas que nunca se vieron,
porque ya no hay fuerzas, por quien la ha escrito.

Lo siento, por hacerte perder el tiempo,
por pensar que hacer otro intento
por tenerte, lucharte, sentirte te hará feliz.
Reviento, porque a veces ni yo me entiendo.
¿Cómo voy a entender lo nuestro?
Si nunca te entendí ni a ti.

Porque tus aciertos dirán dónde estás,
y tus fallos tan solo por dónde ir.
¿De qué me vale la cantidad,
si sólo la intensidad va a hacerme feliz?
Antes de hacer lo que va a destrozarnos,
prefiero salvarte y hacerte a ti.
¿Ya no comprendes que no puedo darte
aquello que no tengo
y no vive en mí?

Lo siento, por hacerte perder el tiempo,
por pensar que hacer otro intento
por tenerte, lucharte, sentirte te hará feliz.
Reviento, porque a veces ni yo me entiendo.
¿Cómo voy a entender lo nuestro?
Si nunca te entendí ni a ti.

Tú siempre decías que nunca te irías,
sino que iría bien.
No luchar por lo que quieres,
sólo tiene un nombre,
y se llama perder
Si te hice daño no fue sin quererte,
sino sin querer
Dime solo qué prefieres,
si tienes la opción de tener o temer.

miércoles, 18 de abril de 2018

Princesas en noches de fiesta



He conocido princesas
en noches de fiesta,
buscando la mentira de un amor eterno
por las calles de Madrid.
Vagando borracho de mí mismo,
incapaz de resolver el crucigrama
en el que busqué tu nombre,
abriendo el camino del alma
a la nada gris e inmensa.
Caminando en soledad.

He saciado en besos sucios y mentidos
la sed de embriagarme contigo,
mintiéndome la libertad.
Engañándome diciendo que, cada noche,
era una promesa incierta
en la que perderse,
fingiendo la esperanza
de poderte encontrar.

Haciendo de cada madrugada
un viaje al infierno,
que nos acecha en los pliegues del recuerdo, 
cuando dejamos perdida la mirada
en los espejos de unos ojos,
que esconden un puñal.
Encontrando a los viejos
monstruos y fantasmas,
que, ya casi como amigos,
viven con nosotros en sociedad.

Y al amanecer,
con un café caliente
y el cansancio del alma en las venas,
contarlo otra vez:
Una nueva mañana.
Sobreviví. Nada más.


Para escuchar: Vivir al borde interpretada por el cantautor venezolano Fernando Osorio.

Letra

Una vida sucia,
un camino oscuro,
una noche larga
que nunca conduce a lugar seguro.

En el horizonte
una nube negra
que no da descanso.


Vivir así, es vivir al borde
de cuclillas en la cornisa.

Vivir así, es vivir al borde,
con manchas de sangre,
ocultas, en la camisa.

sábado, 7 de abril de 2018

El último viaje del metro



Mi corazón es como el metro
en el último viaje de la noche,
poblado de seres extraños
que viajan de retorno a su soledad,
mientras rumian viejas historias,
de oportunidades que no volverán.

Nadies iguales a otros nadies;
y aun así, diferentes cada uno
a todos los demás.
Fantasmas que en mi vida fueron
dejando sus espectros en su lugar.

Hoy, primer día del resto de mi vida,
sigo echando de menos
no sé los besos de quién,
mientras espero que el olvido
no se olvide de mí,
que mañana suene el despertador,
y yo... yo sólo siga esperando aquí. 

Para escuchar: Sueños sencillos de Marwan y Funanbulista

Un hombre cansado que sube de un bar, ese soy yo,
cartel de cerrado en el paraíso,
el corazón me pide una tregua,
la luz de reserva se encendió,
tu cuerpo es la fiesta a la que nadie me invitó.

Hoy me he preguntado lo que me diría el edredón,
¿qué fue de esa chica? Se apellidaba decepción...
Y yo me pregunto: ¿Cómo se baja el telón
en una historia que ni siquiera comenzó?

Siempre tengo sueños sencillos con mujeres complicadas,
veo el amor con la visión deteriorada,
del que lo tuvo todo y luego lo perdió.
Soy experto en echar leña sobre hogueras apagadas,
no sé aceptar que hay ciertas cosas que se acaban.

Quinientas preguntas flotando por la habitación,
quinientas versiones sobre una misma discusión,
quinientos escotes que no me alivian el dolor,
quinientas respuestas necesitaba y tuve dos.

Quinientas las veces en que no supe decir "no",
quinientas las noches malhumorado en el salón,
quinientos reproches forman la guerra entre tú y yo,
quinientas te dije que me mintieras por favor

Siempre tengo sueños sencillos con mujeres complicadas,
veo el amor con la visión deteriorada,
del que lo tuvo todo y luego lo perdió.
Soy experto en echar leña sobre hogueras apagadas,
no sé aceptar que hay ciertas cosas que se acaban,
que se acaban.

martes, 3 de abril de 2018

Vivir atado al silencio



Cuando te fuiste,
me quedé sentado
en el lado izquierdo en el colchón,
sin saber qué hacer,
pensando en cómo poner orden
en mis versos,
en mis besos,
en mi voz.

Escribiendo poemas, 
para llenar el silencio
que dejó tu amor.
Recorriendo la distancia
que me separaba de ti,
para besar el vacío que dejó
tu sombra en la habitación.

Siempre pensando en ti,
y en los planes y promesas
que se quedaron por cumplir.
Y ahora, hundido en el silencio,
atado al silencio,
pienso en todo
lo ocurrido entre los dos.
Siempre en silencio.
Amando en silencio.
Siempre.
Día tras día, en silencio.
Viviendo con el recuerdo,
en silencio.
Con tus cosas,
en silencio.
Con tus fotos,
en silencio.
Viviendo, atado al silencio.

Para escuchar: Tal vez te acuerdes de mí - Andrés Suárez (Cover Lou Cornago).

Letra

Tal vez te acuerdes de mi con el paso de los años,
no por mi cara ni mis manos, ni mi forma de reír,
tal vez te acuerdes de mi cuando a una niña le cantes
las melodías que os hacía sin guitarra en el jardín.


Y cuando ya no puedas mas de tanto amor sin escalera,
cuando busques piso a medias y colchón,
y cuando no quieras dormir por ver dormir a tu pareja, quizá me entiendas,
tal vez te acuerdes de mi, y yo...tal vez me olvide de ti,
deshaciendo el oleaje que ofrezcan rápido en los bares las mujeres que no vi .


Tal vez... tal vez volvamos a vernos,
y compadezca a la persona que entristezca tu perfil,
y cuando escuches Nessum Dorma y haya estrellas
escapando de si mismas con color.


Vas a acordarte de mí.
Y cuando llores a escondidas porque no te abraza.
Y cuando solamente quieras que te quiera él.
Y cuando sientas celos del aire que roza su garganta, amor.
Vas a acordarte de mí, tal vez te acuerdes de mí.